septiembre 06, 2008

Un comentario... una opinión... algo en que pensar

Marcelo Dagna dice: "muyyyyyy bueno el comentario de "Sobre comentarios y otras yerbas" La verdad me quede pensando y pienso desde hace bastante que sera de nostros en el dia mañana, adonde iremos a parar y como haremos para ponerle la cara a los balazos que a veces la vida profesional de un "Diseñador Industrial" en un pais donde ya no tenemos INDUSTRIA PROPIA (COMO MOTOR DE ARRANQUE PARA LA SALIDA DE ESTA ENORME CRISIS)........ y la verdad..... vengo leyendo un libro "bonsiepe" (un diseñador aleman- radicado en el pais) "DISEÑO DESDE LA PERIFERIA" Y me salta una angustia y una amargura por tantas acciones de privatizacion y como fuimos engañados y nos dejamos engañar. Y la verdad.... hay tantas mentes brillantes esperando una mano tendida desde nuestars directivas un apoyo, algo de confianza y esperanza..... a donde quedo Aurora??? y SIAM?? y la metalmecanica???? y nuestros aerolineas y tantas cosas que perdimos......yo moriria aunque sea por el intento..........por que nosotros los profesionales del mañana demostremos a nuestro pais y al mundo lo inmenso que podemos ser con un una simple hermandad Argentina................y realmente no me quiero ir de mi pais y mirarlo desde haya arriba..............................da para para largo esto...........gracias " Estimado Marcelo: Te respondo y a la vez respondo a todos aquellos que han planteado y plantean este problema de la manía nacional del "reventón" y su secuela llamada "vaciamiento estatal" o paranoia privatizadora. En la historia de SIAM, caso insignia si lo hay, se mezclan dos fenómenos: En primer lugar la incertidumbre de una empresa que apuesta fuerte, asume deuda, y se tira al mercado sin paracaídas (por que a la mitad de la historia de esa fábrica estaba sola). En segundo lugar el fin estaba sentenciado desde el momento que los sucesores naturales en el control de la empresa -que tuvieron buena vida y todo resuelto gracias a esa empesa- miran para otro lado y dejan el asunto en manos del estado. El "estado", cualquier estado, jamás será competidor en materia de negocios, no compite, y no se le puede competir... entonces no hay negocio. Una por que tienen en sus manos la capacidad de ajustar variables macro-económicas con un plumazo, entonces ¿cómo se mira una fabriquita (por más que sea SIAM)?, otra por que los tejes y manejes de los interventores de turno -que no son empresarios- son tan erráticos, desatinados y nefastos como cualquier conducción sin compromiso y desinteresada que se pueda encontrar en cualquier rubro. El estado no puede ser un pulpo inmenso que capte demasiado de la producción por lo dicho arriba (salvo que seas China, que está bastante lejos de nuestra comprensión y de lo que humanamente podemos admitir). Y por otro hay servicios, especialmente servicios, que no pueden quedar en manos de empresas por su incidencia social y baja rentabilidad... si señores: líneas aéreas y férreas dan pérdidas... ¡y qué!. Por último, amigos, saliendo de los casos arquetípicos de la historia nacional, toda empresa tiene un ciclo de vida. -En realidad TODO tiene un ciclo de vida, pero no nos vayamos tan lejos- Hay caídas estrepitosas, muertes que duelen más que otras... y también hay nacimientos. Yo estoy trabajando en una empresa que tiene una historia de algún par de décadas (que incluso tiene un compañero de ustedes haciendo de todo) produce equipamiento para control y recuperación de derrames de hidrocarburos (además de ventiladores hidráulicos y otros engendros). Funciona en el polígono industrial de Berisso, acá nomás, en donde funcionan otras casi cien empresas más... de pinturas... de hidromasajes... textiles... frigoríficas... náuticas... etc, etc. El polígono está montado en las ruinas de otro paradigma industrial argentino: la SWIFT. Y en la provincia hay unos cuantos parques industriales más... nosotros tenemos otro cerca acá en Abasto. Entonces las industrias están, las hay, sobrevivieron a los Martinez, Rodriguez y Rúas. Hoy en día, por eso de la globalización, muchas comparten capital con el extrangero -no es que esté mal... solo es otro factor a tener en cuenta- pero con matices más o matices menos están... las hay. Hay que confiar en el destino, probar, buscar, recorrer, hacerse ver... y hay algo más que sólo pueden hacer los diseñadores industriales. Ingenieros, médicos y otros sólo tienen su conocimiento técnico-científico para ofrecer... van con eso y por eso los llaman -o no los llaman para nada-. Pero el diseñador tiene algo que no tiene ninguna otra carrera: puede adelantar todos los pasos. El diseñador industrial, por si no se dieron cuenta, puede crear sin que nadie se lo pida y, de pronto, provocar un interés y una posterior necesidad... o sea: puede crear de antemano, puede ir con algo y captar. Una muestra de diseño, un aviso, o unos golpes en la puerta indicada y se abre un horizonte (sino preguntenlé a los del mate automático). No quiero decir que esta sea la historia común de todos los diseñadores... ni siquiera es la del promedio. Pero mirando hacia adelante pienso que es una joya en sus manos, con un valor inmenso y que no hay que dejar de considerar. ¡ Aguante DI !