febrero 16, 2016

Hacia el 2020

 Habilidades que necesitaremos hacia el 2020

1. Flexibilidad cognitiva

Se piensa a la flexibilidad cognitiva como la capacidad de cambiar de pensamiento alrededor de varios conceptos a la vez.
Es un tipo de enfoque muy complejo que nos debería permitir prestar atención a diversos objetivos simultáneamente, y además, “simplificar” toda esa complejidad para poder manejarla con soltura.

2. Ser un buen negociador (Inteligencia Emocional)

Ser parte de un proyecto, tener una responsabilidad, estar en un trabajo requiere tener que negociar todo el tiempo. Ya no basta con “saber trabajar en grupo”, hay que llegar a acuerdos, a pactos, a objetivos con clientes, compañeros y jefes… Ahí donde es imprescindible ser empáticos, hábiles emocionalmente y saber comprender.

3. Juicio, y una buena capacidad para tomar decisiones

Tener buen juicio significa saber intuir cómo es tu entorno y saber qué conviene más.
Es tener la agilidad de analizar rápido determinados datos y llegar a una buena conclusión.

4. Interconexión

Los trabajos del futuro van a requerir dos aspectos: trabajar en equipo y trabajar en la distancia.
Para ello, debemos ser capaces de gestionar bien los grupos humanos, nuestras habilidades sociales para conectar con las “personas”.
El mundo está cada vez más “interconectado” y es una exigencia tener una buena soltura en estos medios.

5. Creatividad

Ser creativo es también ser flexible, ser original y estar atento a cualquier estímulo de nuestro entorno. Y aún hay más: la creatividad en un entorno laboral no te sirve de nada si no eres consciente de las necesidades existentes.
En ocasiones, las personas creativas tienen un espíritu muy libre y reaccionario. En un entorno de trabajo necesitamos “conectar” nuestra creatividad con ese mismo escenario y con sus exigencias.

6. Pensamiento libre y crítico

No basta sólo con la lógica, hay que ir más allá de lo establecido y pensar de forma original, inesperada y libre. Esto es muy apreciado en cualquier entorno: traer ideas nuevas.

7. Resolución de problemas complejos

En la universidad enseñan muchos temas, muchos conceptos, muchas teorías y estrategias… pero, ¿Sabrías resolver un problema de alta complejidad en un campo teórico que no es el tuyo?

Por ejemplo: problemas en los grupos humanos de un trabajo donde no se llega a ningún fin.
Los pequeños problemas acaban edificando dificultades gigantes, por ello, hay que saber intuir, reaccionar y actuar a tiempo de forma original para llegar a un buen fin, y recuperar o construír armonía.